La promiscuidad es una conducta que ha acompañado al ser humano durante toda su historia, para iniciar podemos recordar a una de las sociedades más famosas al respecto en la historia: Los Romanos; para casi de todos, es conocida la promiscuidad sexual en que se vivió en la antigua Roma, nombres como Tiberio, Calígula, Claudio, Julia y Mesalina, se consideran algunos de los grandes exponentes de la lujuria reinante en el imperio Romano. Esa "libertad sexual" en que se vivía, no era sólo el privilegio de los gobernantes. La presencia de esclavos y esclavas en los hogares de los grandes señores permitía que se relacionarán sexualmente y también era algo bastante conocido por todo el mundo romano.
Lo que podríamos denominar "libertad sexual", estaba íntimamente relacionada con el amplio desarrollo de la prostitución.
Según la definición del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), promiscuo es "la persona que mantiene relaciones sexuales con otras varias, así como de su comportamiento, modo de vida, etc.". A esto habría que añadirle que esa actitud no les supone ningún problema de tipo moral o psicológico, ya que es consecuente con sus actos y disfruta plenamente de sus relaciones.
Siendo así, la promiscuidad y la prostitución son términos que históricamente se ha ligado o han sido ligados por el Vox Populi, y aquí cabe aclarar que la mayoría de las prostitutas son femeninas por la simple razón de que la demanda de prostitutas femeninas es mayor que de varones, sobre todo por que los varones son los que trabajan y cuentan con dinero para pagar los servicios, hasta hace unos 10 años la tendencia empieza a cambiar, ya que actualmente algunas mujeres también cuentan con ingresos propios y por tanto pueden pagar los placeres del sexo.
En la escena de los placeres que se venden han entrado los homosexuales y los transexuales, ya que el mercado de la prostitución también demanda de sus servicios.
Las personas que trabajan al servicio de los placeres del sexo constantemente han sido tachadas de promiscuas, y a su vez las personas que las buscan para contratar sus servicios son también llamadas promiscuas.
Es importe resaltar que existe lo que llamamos "sexo adicto", aunque puede llevar una vida promiscua, tiene sentimientos de culpa, remordimientos y, en muchos casos, depresión después de una relación sexual de la que, por otra parte, no obtiene placer. Por eso también a este desorden se le llama "bulimia sexual", porque es un acto obsesivo-compulsivo producido por la ansiedad, el cual es necesario distinguir del promiscuo. Espero pronto abordar mas profundamente este tema.
Como se pueden dar cuenta, las ganancias de las llamadas conductas promiscuas son muy variadas, e incluso depende de cada caso, ahora las llama "variedad sexual".
Movimiento SWINGER
QUÉ ES EL MOVIMIENTO SWINGER?
Es la actividad social, de tener relaciones con alguien más que tu pareja, novio, novia, esposo, esposa, en lugar de la tradicional relación de uno a uno. Puede ser catalogado como SEXO RECREATIVO. Estas relaciones pueden darse en un evento swinger, un encuentro entre parejas, un grupo de parejas, un trío etc. Aunque hombres y mujeres solteros toman parte, es una actividad primordialmente de parejas.
El swinger es una práctica que suma adeptos día a día. Cada vez son más las parejas que eligen realizar sus fantasías sexuales, sin importar que esto conlleve la inclusión de más partenaires. La idea de fidelidad se diluye y el encuentro pautado con otras parejas son los rasgos característicos del swinging.
La palabra swinger se refiere a aquellas personas solas o parejas, con una mayor amplitud sexual que el promedio, que deciden ejercer su libertad responsable en relación a su vida sexual. Esto incluye el intercambio de pareja, la práctica de sexo en grupos de tres o más personas y todas las variantes que puedan surgir a partir de ello, dependiendo en cada caso de las preferencias personales. Y aunque muchos (cada vez menos, afortunadamente) confunden la definición de swinger sólo con el intercambio de parejas, cada vez más personas solas de ambos sexos y de todas las edades adoptan este excitante estilo de vida. Esto conlleva casi siempre en el comienzo ciertas inquietudes, y a partir de nuestra propia experiencia intentaremos ayudar en las dudas más habituales de quienes se inician:
Es la actividad social, de tener relaciones con alguien más que tu pareja, novio, novia, esposo, esposa, en lugar de la tradicional relación de uno a uno. Puede ser catalogado como SEXO RECREATIVO. Estas relaciones pueden darse en un evento swinger, un encuentro entre parejas, un grupo de parejas, un trío etc. Aunque hombres y mujeres solteros toman parte, es una actividad primordialmente de parejas.
El swinger es una práctica que suma adeptos día a día. Cada vez son más las parejas que eligen realizar sus fantasías sexuales, sin importar que esto conlleve la inclusión de más partenaires. La idea de fidelidad se diluye y el encuentro pautado con otras parejas son los rasgos característicos del swinging.
La palabra swinger se refiere a aquellas personas solas o parejas, con una mayor amplitud sexual que el promedio, que deciden ejercer su libertad responsable en relación a su vida sexual. Esto incluye el intercambio de pareja, la práctica de sexo en grupos de tres o más personas y todas las variantes que puedan surgir a partir de ello, dependiendo en cada caso de las preferencias personales. Y aunque muchos (cada vez menos, afortunadamente) confunden la definición de swinger sólo con el intercambio de parejas, cada vez más personas solas de ambos sexos y de todas las edades adoptan este excitante estilo de vida. Esto conlleva casi siempre en el comienzo ciertas inquietudes, y a partir de nuestra propia experiencia intentaremos ayudar en las dudas más habituales de quienes se inician:
Los hombres mienten más que la mujeres


Los hombres mienten con mucha mas frecuencia que las mujeres y asumen la mentira con mas ligereza y despreocupación, según se desprende de una encuesta que publica la revista farmaceútica alemana “Apotheken Umschau”.
El estudio destaca que, mientras siete de cada diez mujeres aseguraron tratar de seguir el mandamiento “no mentirás”, seis de cada diez hombres se confesó no tan riguroso. Sin embargo la encuesta no revela si los entrevistados, mujeres y hombres, mintieron quizás al ser preguntados.
En todo caso, el estudio refleja que más de dos terceras partes de las mujeres preguntadas, afirmaron tajantemente que no podrían volver a confiar en una persona que les hubiese mentido.
Por el contrario, un 55 por ciento de los hombres retirarían su confianza a una persona que les hubiese mentido, señala la encuesta realizada por el instituto de análisis demoscópicos “GfK” de Nuremberg con 1984 hombres y mujeres mayores de 14 años en Alemania.
Los hombres son también más fanfarrones que las mujeres, ya que un 31 por ciento de ellos afirma tender a la exageración en determinadas situaciones para quedar mejor, mientas que un 21 por ciento de ellas estarían dispuestas a hacer lo mismo.
Y a la hora de ser cazados con la mentira en la boca, un 29 por ciento de los hombres asegura que no les importa y les resulta indiferente ser descubiertos, mientras que sólo el 18 por ciento de la mujeres asegura no sentir vergüenza.
El estudio destaca que, mientras siete de cada diez mujeres aseguraron tratar de seguir el mandamiento “no mentirás”, seis de cada diez hombres se confesó no tan riguroso. Sin embargo la encuesta no revela si los entrevistados, mujeres y hombres, mintieron quizás al ser preguntados.
En todo caso, el estudio refleja que más de dos terceras partes de las mujeres preguntadas, afirmaron tajantemente que no podrían volver a confiar en una persona que les hubiese mentido.
Por el contrario, un 55 por ciento de los hombres retirarían su confianza a una persona que les hubiese mentido, señala la encuesta realizada por el instituto de análisis demoscópicos “GfK” de Nuremberg con 1984 hombres y mujeres mayores de 14 años en Alemania.
Los hombres son también más fanfarrones que las mujeres, ya que un 31 por ciento de ellos afirma tender a la exageración en determinadas situaciones para quedar mejor, mientas que un 21 por ciento de ellas estarían dispuestas a hacer lo mismo.
Y a la hora de ser cazados con la mentira en la boca, un 29 por ciento de los hombres asegura que no les importa y les resulta indiferente ser descubiertos, mientras que sólo el 18 por ciento de la mujeres asegura no sentir vergüenza.
No creas estos mitos sexuales

MITO SEXUAL #1 Para tener buen sexo, debes sentirte sensual Has tenido un día infernal o no te sientes sexy. Mientras tanto, el pobrecito de tu chico intenta seducirte por todos los medios. Quizás piensas que no podrás echar a andar tus motores, pero te equivocas. Primero, elimina las dudas. “Mientras él te acaricia, visualiza una fantasía hot”. “Concéntrate en las sensaciones, y la excitación física te dejará superar cualquier escollo mental”.
MITO SEXUAL #2 La posición misionera resulta aburrida Bueno, no es una locura acrobática, pero tiene sus cosas buenas. “Es muy íntima, y como él hace casi todo el trabajo, puedes concentrarte más en la experiencia”, dice Luadzers. Además, con algunos truquitos, puede ser muy excitante. “Mantén las piernas juntas para producir más fricción o levántalas sobre tu cabeza, llevando las rodillas a tu cara para una penetración más profunda”.
MITO SEXUAL #3 Tienes que manejar su “equipo” con cuidado Sí, su mercancía es valiosa, pero no tan frágil como piensas. Algunos hombres son muy sensibles, pero casi todos quieren que los manipules con energía. “A menudo, los hombres se quejan de que las mujeres temen tocarlos con firmeza o no succionan con fuerza”. “Durante el sexo oral o manual, sujeta firmemente su pene con tu boca o tu mano, y muévelos de arriba abajo, tal vez con un movimiento de torsión”. Ah, y tira suavemente de su escroto mientras tiene un orgasmo.
MITO SEXUAL #4 No puedes llegar al clímax con un rapidito No menosprecies los beneficios del sexo rápido. “Una vez que te excitas, no necesitas demasiado tiempo para alcanzar un orgasmo”. Generalmente, a medida que se acercan al clímax, tú o tu chico aumentan la intensidad con una táctica confiable. En vez de probar cosas nuevas, utiliza una técnica que sabes que funciona, provocando una estimulación constante a un ritmo uniforme.
MITO SEXUAL #5 Si llevas a la cama un juguete sexual, lo necesitarás siempre “Sólo te volverás dependiente si crees que es lo único que te ayuda a llegar al orgasmo”. “Para que eso no ocurra, sólo usa el vibrador con tu hombre en algunas ocasiones, como parte de tu repertorio”. Recuerda que las caricias de él son el plato principal y el vibrador, el acompañante.
MITO SEXUAL #5 Si llevas a la cama un juguete sexual, lo necesitarás siempre “Sólo te volverás dependiente si crees que es lo único que te ayuda a llegar al orgasmo”. “Para que eso no ocurra, sólo usa el vibrador con tu hombre en algunas ocasiones, como parte de tu repertorio”. Recuerda que las caricias de él son el plato principal y el vibrador, el acompañante.
Por qué a veces el sexo duele
Hay que tener en cuenta que la acción carnal osea la relacion sexual usualmente es placentera. Si no es así, presta atención. Pero antes de entrar en pánico, fijate bien en lo siguiente:Si sientes...
Dolor y resequedad.
Puede ser...
Insuficiente excitación. Es la causa más común de un sexo doloroso, algo que dos de cada tres mujeres experimentan. Tu cuerpo no está diseñado para ser penetrado a menos que esté bien excitado. La poca excitación puede deberse al escaso juego inicial, trastornos hormonales, alcohol, depresión, estrés, ciertas medicinas, etc.
Soluciones
Eso depende. Si un medicamento es el responsable, prueba un gel lubricante. Considera ir a terapia si te sientes deprimida. Y si crees que el problema está en tu relación, observa si hay conflictos subyacentes, o si sólo necesitan alargar los preliminares o experimentar con nuevas movidas.
Si sientes...
Dolor, irritación, molestias al orinar, herpes o verrugas genitales.
Puede ser...
Una infección. Incluyendo desde una enfermedad de transmisión sexual (herpes, virus del papiloma humano o chlamydia) hasta una infección vaginal o del tracto urinario. Los síntomas pueden variar según la infección de que se trate, y la fricción causada por la relación sexual puede intensificarlos y agudizar las molestias.
Soluciones
Ciertas infecciones, como las vaginales, se pueden curar con medicinas sin prescripción. Pero a menos que hayas tenido una antes y sepas qué medicamento comprar, ve al ginecólogo. El te hará una prueba para saber si tienes alguna ETS y te pondrá el tratamiento adecuado. No ignores los síntomas.
Si sientes...
Dolor durante el sexo, acompañado de escozor, enrojecimiento, ligera inflamación, sensación de quemazón o ardentía.
Puede ser...
Irritación de la piel. La piel que rodea la vagina es muy sensible y hay productos que la irritan, como los jabones desodorantes, los detergentes, los tampones y almohadillas sanitarias perfumados, el nonoxinol-9 de muchos espermicidas y la lencería comestible. Algunas mujeres son alérgicas al látex de los condones y diafragmas. Reduce las sospechas manteniendo un récord de los productos que usas o descartando las posibles causas, una por una.
Soluciones
Las compresas frías ayudan mucho. Las cremas de cortisona también, pero no uses ninguna que tenga más del 1% de cortisona ni te pongas nada dentro de la vagina sin preguntarle al médico. Si se trata de una reacción alérgica , los antihistamínicos pueden funcionar, pero consulta con tu doctor. En general, evita cualquier producto con aromas o desodorantes cerca de tus genitales, incluyendo jabones, tampones, sales de baño y perfumes.
Si sientes...
Dolor durante el sexo, acompañado de molestia abdominal, flujo, fiebre, dolor al orinar o sangramiento menstrual irregular.
Puede ser...
Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) . Es una infección de la parte superior del tracto genital (útero, trompas de Falopio y cérvix) que puede ser causada por una enfermedad de transmisión sexual que no recibió tratamiento, como la chlamydia o la gonorrea. La EIP puede conducir a dolor pélvico crónico o infertilidad, así que si tienes cualquier síntoma, debes ir a tu ginecólogo tan pronto como sea posible.
Soluciones
Una vez diagnosticada, la EIP se puede curar completamente con antibióticos. Pero el tratamiento rápido es crucial porque los antibióticos no pueden revertir las cicatrices o adhesiones que ya han ocurrido en los órganos reproductivos. Mientras más esperes, mayor será el riesgo de infertilidad o de embarazo ectópico (cuando el embrión crece fuera del útero). Unas 100.000 mujeres se vuelven infértiles cada año producto de una EIP.
Si sientes...
Dolor, escozor, quemazón y/o ardor en la vagina o la vulva.
Puede ser...
Vulvodinia. Un estudio demostró que una de cada cinco mujeres sufre de dolor crónico en el área vulvar —que incluye pubis, labios menores y mayores, clítoris y abertura vaginal— en algún momento de su vida. La causa no está clara, pero algunas mujeres con ese problema tienen una historia de infecciones vaginales recurrentes, alergias o lesiones nerviosas en esa región (a menudo a causa de un embarazo). Otras han sufrido abuso sexual.
Soluciones
Los tratamientos calmantes, como los baños tibios, anestésicos tópicos, terapia de biorretroalimentación y cremas hormonales, han ayudado a algunas mujeres que tienen vulvodinia. Ciertos medicamentos, incluyendo los antihistamínicos y antidepresivos (que actúan desensibilizando los nervios y no sobre las causas sicológicas), también pueden ayudar a aliviar los síntomas. Pídele ayuda a tu ginecólogo.
Si sientes...
Dolor en el momento de la penetración, quemazón, ardor, tensión y espasmos musculares en la vagina y/o la parte baja de la espalda.
Puede ser...
Vaginismo. Esta condición se caracteriza por una supercontracción de los músculos vaginales y provoca espasmos musculares involuntarios y fuertes, o un intenso dolor durante la relación sexual. El vaginismo puede ser causado por un trauma durante el parto o alguna cirugía, endometriosis (cuando el tejido uterino crece fuera del útero), infección crónica del tracto urinario, o problemas sicológicos como ansiedad, estrés o huellas de abuso sexual o emocional.
Soluciones
El vaginismo es tratable. Diferentes ejercicios y técnicas de relajación pueden mejorar gradualmente el ciclo de dolor, incluyendo los ejercicios de control muscular, en los que se contrae y se relaja la pelvis repetidamente, y con entrenamiento de inserción, que comienza con un tampón o los dedos y conduce al sexo. La sicoterapia puede ayudar, pero los expertos enfatizan en que las técnicas físicas y de conducta suelen funcionar por sí solas.
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