Esta es una sensación que seguramente muchos habrán tenido alguna vez y que es mas conocida por un viejo refrán o dicho que reza: “donde hubo fuego… cenizas quedan”
Es que a veces, cuando terminas por las buenas con un novio, con el tiempo sientes nostalgia de lo que pudo haber sido esa relación. Piensas en el montón de planes que tenían y en qué estaría pasando y cómo sería tu vida si aun estuvieran juntos.
La vida está llena de decisiones que vamos tomando a medida que transcurre. Desde la más simple como “¿qué ropa me pondré hoy?” hasta “Dios mío ¿será que me caso con él?”
En fin, la cosa es que en muchas ocasiones estamos orgullosos de nuestras decisiones, otras no tanto, a veces nos arrepentimos y nos provoca devolver el tiempo para resolverlo, pero las cosas pasaron ¿y la vida? simplemente continúa y debemos estar claros en que “lo que pasa es lo mejor”.
Pero acaso ¿no podemos darnos el gusto de rememorar el pasado?, ¿no podemos pensar o mejor dicho imaginar lo que pudo haber sido?… Eso NO le hace daño a nadie que realmente este seguro de sí mismo.
Además, imagina esta situación: No estás saliendo con alguien, ves a esa ex pareja después de muchos años, se saludan con muchísima emoción, quedan en verse y prácticamente se te presenta la oportunidad de “recordar viejos tiempos” ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a negarte a ese placer? O no lo consideras “un placer” y ¿prefieres dejar las cosas como están?
Cuentanos…..¿Han tenido esa sensación de “donde hubo fuego… cenizas quedan”? ¿Han encendido de nuevo esa ceniza o han soplado para el viento se las lleve bien lejos?
Y AL DÍA SIGUIENTEEEEEE que!
En la relación con un HOMBRE hay muchas “primeras veces” importantes. No sólo la primera mirada, la primera llamada, el primer beso, la primera noche juntos sino también LA PRIMERA MAÑANA juntos. ¡Qué importante es esa “despertada”! Para algunos marca su debut y despedida, en cambio para otros, marca el primer capítulo de una historia sentimental. ¿Dentro de qué grupo se han visto ustedes?
La mañana siguiente a la primera ACTUACIÓN con ese HOMBRE no es cualquier cosa. Para muchas, marca el comienzo o el final de una posible relación. Es un momento especial o endemoniado, todo depende de cómo salgan las cosas y de cómo se desarrollaron la noche anterior.
Según los especialistas, esa famosa “mañana siguiente” es determinante. “Ese” momento tan esperado y temido por muchas mujeres es un punto clave para enganchar a una pareja y por lo tanto es el momento más decisivo para saber dónde estás parada.
Por la mañana se desarrolla la comedia o el drama del descubrimiento del otro, esto a su vez puede provocar las ganas de salir corriendo o el enamoramiento. El despertar, el beso de buenos días, el primer aliento, la pena que nos da salir de la cama, el miedo a que no le gustemos a la luz del día, la primera conversación mañanera o la elección del desayuno. Ésas, mi gente que nos escucha, son apenas algunas de las situaciones que toda primera mañana trae consigo y que preparan el terreno para conocerse mejor.
Sin embargo, no todas sabemos comportarnos al día siguiente y a veces los nervios nos traicionan haciendo que metamos la pata. Hay mujeres que nos cuentan que esa primera mañana se levantan antes que él para cepillarse y que el tipo sienta su aliento “fresco”.
Otras dicen que han llegado a levantarse y medio maquillarse con lo básico para que no las vean con la cara lavada excesivamente blanca, o por el contrario, con el rimel chorreado hasta los cachetes.
Están las que se “hidrataron” en exceso la noche anterior y se levantan preguntándose: ¿quién diablos es ese?, ¿cómo se me ocurrió ACTUAR con este tipo? O peor aún no pueden ni caminar porque se caen.
Y obvio, está el grupo de las que abren los ojos más enamoradas que nunca, deseando que el día pase lento y no tengan que decirle adiós a su príncipe recién encontrado.
¿Ustedes qué están allí en casita que historias tienen de ese MOMENTO tan especial? ¿Les ha pasado algo de lo que ahora se rían pero que en el momento casi las hizo llorar? ¿La mañana siguiente es tan importante como dicen o es una cuestión de actitud y ya? ¿Han tenido debut y despedida después de esa primera LEVANTADA juntos o han seguido más apurruñadas que nunca junto al susodicho?
Los HOMBRES también pueden participar y echarnos los cuentos. Dejen la pena y colaboren con nosotros para develar cuáles son esas metidas de pata que ustedes no soportan durante esa primera mañana.
La mañana siguiente a la primera ACTUACIÓN con ese HOMBRE no es cualquier cosa. Para muchas, marca el comienzo o el final de una posible relación. Es un momento especial o endemoniado, todo depende de cómo salgan las cosas y de cómo se desarrollaron la noche anterior.
Según los especialistas, esa famosa “mañana siguiente” es determinante. “Ese” momento tan esperado y temido por muchas mujeres es un punto clave para enganchar a una pareja y por lo tanto es el momento más decisivo para saber dónde estás parada.
Por la mañana se desarrolla la comedia o el drama del descubrimiento del otro, esto a su vez puede provocar las ganas de salir corriendo o el enamoramiento. El despertar, el beso de buenos días, el primer aliento, la pena que nos da salir de la cama, el miedo a que no le gustemos a la luz del día, la primera conversación mañanera o la elección del desayuno. Ésas, mi gente que nos escucha, son apenas algunas de las situaciones que toda primera mañana trae consigo y que preparan el terreno para conocerse mejor.
Sin embargo, no todas sabemos comportarnos al día siguiente y a veces los nervios nos traicionan haciendo que metamos la pata. Hay mujeres que nos cuentan que esa primera mañana se levantan antes que él para cepillarse y que el tipo sienta su aliento “fresco”.
Otras dicen que han llegado a levantarse y medio maquillarse con lo básico para que no las vean con la cara lavada excesivamente blanca, o por el contrario, con el rimel chorreado hasta los cachetes.
Están las que se “hidrataron” en exceso la noche anterior y se levantan preguntándose: ¿quién diablos es ese?, ¿cómo se me ocurrió ACTUAR con este tipo? O peor aún no pueden ni caminar porque se caen.
Y obvio, está el grupo de las que abren los ojos más enamoradas que nunca, deseando que el día pase lento y no tengan que decirle adiós a su príncipe recién encontrado.
¿Ustedes qué están allí en casita que historias tienen de ese MOMENTO tan especial? ¿Les ha pasado algo de lo que ahora se rían pero que en el momento casi las hizo llorar? ¿La mañana siguiente es tan importante como dicen o es una cuestión de actitud y ya? ¿Han tenido debut y despedida después de esa primera LEVANTADA juntos o han seguido más apurruñadas que nunca junto al susodicho?
Los HOMBRES también pueden participar y echarnos los cuentos. Dejen la pena y colaboren con nosotros para develar cuáles son esas metidas de pata que ustedes no soportan durante esa primera mañana.
¿AMOR A PRIMERA VISTA O MIENTRAS VAYA VINIENDO VAMOS VIENDO?
HAY química cuando conocemos a alguien y nos gusta inmediatamente, sentimos una conexión y hay un “no se qué” que dice que podría funcionar. NO hay química cuando sucede al revés. Nuestras estadísticas de Interacción entre ambos sexos, aseguran que en ambas situaciones existe la posibilidad de que más pronto o más tarde se de una relación sentimental estable. La primera es la más común, la segunda es la más arriesgada.
Muchas MUJERES y HOMBRES aseguran que LA CONDICIÓN para salir con alguien es sentir un “corrientazo” la primera vez, algo que nos haga “click”con esa persona. Sin eso, muchas y muchos decretan que la cosa no funciona y que no vale la pena ni siquiera hacer el intento. Eso es lo que piensa la mayoría.
Sin embargo, hay otro grupo que defiende la teoría de que para salir con alguien es suficiente la “curiosidad” por descubrir y conocer a ese alguien (independientemente de que nos haya gustado físicamente o no hayamos sentido el famoso corrientazo amoroso).
Es decir, para este segundo grupo no es taaan importante el tema del “corrientazo” o de la “química”. Aseguran que el sentimiento puede ir creciendo poco a poco, pudiendo ser mucho más sólido y duradero que el de una relación que comenzó con un chizpazo y que con la misma intensidad murió.
¿Qué piensan ustedes? Nosotras hemos escuchado versiones de las dos partes y hemos vivido a través de nuestras amig@s y amigos las experiencias de salir con alguien que te cae bien, que pareciera ser un buen partido o una buena mujer porque reune las características, que es súper atento (a), agradable físicamente peeeero, que no te mata mucho.
Sin embargo, decides darle y darte la oportunidad de salir con esa persona (a pesar de la falta de chispazo inicial) y ¡milagro! al pasar de las citas vas descubriendo que tienen más cosas en común de las que te imaginabas y vas encontrándolo interesante y todo…tanto, que después de un tiempo descubres que te gusta mucho y mejor aún: te enamoras de él o de ella.
Hemos visto y vivido también esas relaciones de los que se conocieron, se vieron y se enamoraron a primera vista, esas parejas que tuvieron una química increíble desde el primer momento, que se adivinaron los pensamientos y que tuvieron que hacer esfuerzos inmensos para no saltarse encima a los 5 minutos de conocerse. Mujeres y hombres que después de eso vivieron relaciones muy lindas y cuya química los ayudó a seguir y a mantenerse como pareja.
Lo que queremos saber de ustedes es ¿vale la pena descartar a alguien por el simple hecho de que no nos llame mucho la atención la primera vez? ¿es indispensable, para que la relación funcione que desde el primer contacto visual sintamos el corrientazo del amor? ¿es una perdedera de tiempo probar y ver quien nos invitó a salir pero que no nos mata?
El riesgo de que la relación no funcione es igual para ambos casos pero ¿cuál vale más la pena? Como siempre, esperamos sus opiniones al respecto.
Muchas MUJERES y HOMBRES aseguran que LA CONDICIÓN para salir con alguien es sentir un “corrientazo” la primera vez, algo que nos haga “click”con esa persona. Sin eso, muchas y muchos decretan que la cosa no funciona y que no vale la pena ni siquiera hacer el intento. Eso es lo que piensa la mayoría.
Sin embargo, hay otro grupo que defiende la teoría de que para salir con alguien es suficiente la “curiosidad” por descubrir y conocer a ese alguien (independientemente de que nos haya gustado físicamente o no hayamos sentido el famoso corrientazo amoroso).
Es decir, para este segundo grupo no es taaan importante el tema del “corrientazo” o de la “química”. Aseguran que el sentimiento puede ir creciendo poco a poco, pudiendo ser mucho más sólido y duradero que el de una relación que comenzó con un chizpazo y que con la misma intensidad murió.
¿Qué piensan ustedes? Nosotras hemos escuchado versiones de las dos partes y hemos vivido a través de nuestras amig@s y amigos las experiencias de salir con alguien que te cae bien, que pareciera ser un buen partido o una buena mujer porque reune las características, que es súper atento (a), agradable físicamente peeeero, que no te mata mucho.
Sin embargo, decides darle y darte la oportunidad de salir con esa persona (a pesar de la falta de chispazo inicial) y ¡milagro! al pasar de las citas vas descubriendo que tienen más cosas en común de las que te imaginabas y vas encontrándolo interesante y todo…tanto, que después de un tiempo descubres que te gusta mucho y mejor aún: te enamoras de él o de ella.
Hemos visto y vivido también esas relaciones de los que se conocieron, se vieron y se enamoraron a primera vista, esas parejas que tuvieron una química increíble desde el primer momento, que se adivinaron los pensamientos y que tuvieron que hacer esfuerzos inmensos para no saltarse encima a los 5 minutos de conocerse. Mujeres y hombres que después de eso vivieron relaciones muy lindas y cuya química los ayudó a seguir y a mantenerse como pareja.
Lo que queremos saber de ustedes es ¿vale la pena descartar a alguien por el simple hecho de que no nos llame mucho la atención la primera vez? ¿es indispensable, para que la relación funcione que desde el primer contacto visual sintamos el corrientazo del amor? ¿es una perdedera de tiempo probar y ver quien nos invitó a salir pero que no nos mata?
El riesgo de que la relación no funcione es igual para ambos casos pero ¿cuál vale más la pena? Como siempre, esperamos sus opiniones al respecto.
Él sólo quiere acostarse contigo
La preocupación de muchas cuando empezamos a salir con alguien que nos gusta es conocer las intenciones del prospecto. Nuestras madres nos dicen desde pequeñas que nos cuidemos porque “hay mucho loco en la calle” pero cierto es que no todos los hombres son iguales, existen muchos que sí quieren algo bien… Si te interesa identificar qué tipo de chico es el tuyo no dejes de interactuar con nosotros sobre este tema recuerda que lo puedes hacer a través de nuestros contactos interaccionentreambossexos@hotmail.com o a la mensajería de texto 0414 8533830 o al 0416 6918158.
Dicen que la primera impresión que proyecta una persona es súper importante y al final es lo que se recuerda , yo estoy de acuerdo con esto , si estás comenzando a salir con alguien y el sujeto tiene las mejores intenciones contigo, generalmente su patrón de conducta se va a enfocar en conquistarte: te llena de detalles, te llama constantemente, te invita a salir , se cala tus depresiones, nunca te presiona y te demuestra que puedes contar siempre con él en las buenas y sobre todo en las malas … Si tu chico es portador de estas características alégrate porque es un buen indicativo de que quiere ser tu pareja como Dios manda.
Si por el contrario el chamo con el que no llevas ni tres días saliendo ya se quiere “sobrepasar”, te besa a la fuerza, se pone medio “baboso” e impertinente y vive en una constante presión para que te “dejes llevar”, eso sumado a que no te llama en la semana, no se preocupa por saber como estás y ni le importa donde vives, entonces amiga abre los ojos porque él sólo quiere acostarse contigo. Si tú andas en esta misma onda perfecta, en ese caso no hay ningún problema pero si lo que realmente quieres es a un compañero con el que puedas contar este chico no es el indicado.
También existen hombres “pisa pasitos” quienes tiran la piedra y esconden la mano, éstos son los más peligrosos porque empiezan como caballeros y luego se van transformando, pero ¿sabes? este tipo de espécimen es fácil de identificar, no soportan mucho fingiendo ser “chicos buenos”, se cansan rápido de tu “lentitud” y en menos de un mes afloran su verdadera personalidad. Por lo general son el tipo de chamos con los que te preguntas ¿Por qué me dejó de llamar si todo iba tan bien? , yo tengo la respuesta: todo iba bien para ti pero él quería una chica un poco menos difícil y más complaciente. Nunca te va a dar la cara porque simplemente no es importante lo que tú pienses al respecto, es más, seguro ya se consiguió a otra que comparta sus mismos intereses.
Independientemente de cual sea tu caso, te recomiendo que no te desesperes ni hagas nada que no quieras y vaya en contra de tus principios, yo sé que a veces tenemos mucho tiempo sin pareja y nos ilusionamos con cualquiera que nos “caliente la oreja” pero tienes que usar tu intuición para ver si de verdad el tipo te conviene o si resulta mejor quedarte sola. Lo importante es que te sientas bien y te aseguro que muchos por allí se mueren por hacerte feliz.
Dicen que la primera impresión que proyecta una persona es súper importante y al final es lo que se recuerda , yo estoy de acuerdo con esto , si estás comenzando a salir con alguien y el sujeto tiene las mejores intenciones contigo, generalmente su patrón de conducta se va a enfocar en conquistarte: te llena de detalles, te llama constantemente, te invita a salir , se cala tus depresiones, nunca te presiona y te demuestra que puedes contar siempre con él en las buenas y sobre todo en las malas … Si tu chico es portador de estas características alégrate porque es un buen indicativo de que quiere ser tu pareja como Dios manda.
Si por el contrario el chamo con el que no llevas ni tres días saliendo ya se quiere “sobrepasar”, te besa a la fuerza, se pone medio “baboso” e impertinente y vive en una constante presión para que te “dejes llevar”, eso sumado a que no te llama en la semana, no se preocupa por saber como estás y ni le importa donde vives, entonces amiga abre los ojos porque él sólo quiere acostarse contigo. Si tú andas en esta misma onda perfecta, en ese caso no hay ningún problema pero si lo que realmente quieres es a un compañero con el que puedas contar este chico no es el indicado.
También existen hombres “pisa pasitos” quienes tiran la piedra y esconden la mano, éstos son los más peligrosos porque empiezan como caballeros y luego se van transformando, pero ¿sabes? este tipo de espécimen es fácil de identificar, no soportan mucho fingiendo ser “chicos buenos”, se cansan rápido de tu “lentitud” y en menos de un mes afloran su verdadera personalidad. Por lo general son el tipo de chamos con los que te preguntas ¿Por qué me dejó de llamar si todo iba tan bien? , yo tengo la respuesta: todo iba bien para ti pero él quería una chica un poco menos difícil y más complaciente. Nunca te va a dar la cara porque simplemente no es importante lo que tú pienses al respecto, es más, seguro ya se consiguió a otra que comparta sus mismos intereses.
Independientemente de cual sea tu caso, te recomiendo que no te desesperes ni hagas nada que no quieras y vaya en contra de tus principios, yo sé que a veces tenemos mucho tiempo sin pareja y nos ilusionamos con cualquiera que nos “caliente la oreja” pero tienes que usar tu intuición para ver si de verdad el tipo te conviene o si resulta mejor quedarte sola. Lo importante es que te sientas bien y te aseguro que muchos por allí se mueren por hacerte feliz.
PREGUNTAS MAS FRECUENTES SOBRE EL PLACER SEXUAL
¿Cómo saber si se tiene un orgasmo?
Un orgasmo se manifiesta por una sensación de tensión muy fuerte que baja brutalmente. Viene acompañado de contracciones involuntarias rítmicas de los músculos de la vagina y de una sensación de placer.
Cuántas contracciones se sienten durante el orgasmo?
Entre 3 y 12 contracciones vaginales. Cuanta más excitación se tenga al comenzar, el placer será más fuerte y las contracciones más numerosas. Las primeras son fuertes y seguidas y después van disminuyendo de intensidad y espaciándose.
¿Es cierto que existe un placer vaginal y un placer clitoridiano?
El placer sexual del orgasmo es siempre vaginal, ya que un orgasmo – ya sea vaginal o clitoridiano – siempre tiene lugar a la altura de la vagina, mediante contracciones involuntarias y rítmicas. Hoy en día se habla más bien de orgasmo con punto de partida vaginal o de un orgasmo con punto de partida clitoridiano. El placer que viene del clítoris es, en general, más explosivo y el que viene de la vagina, más difuso y profundo.
¿Es verdad que existen puntos de placer, como por ejemplo el punto G?
Más que de puntos, se debería hablar de zonas de placer. El punto G no es un punto, sino una región de varios centímetros cuadrados. Evidentemente, el clítoris es otra zona de placer, así como ciertos lugares del interior de la vagina, bastante variables en función de las mujeres, para algunas la zona de placer se encuentra en el fondo, para otras en la entrada y para otras en un lado. No todas somos iguales.
¿Existen posiciones más propicias para el placer sexual en las mujeres?
A menudo, se puede constatar que la posición más propicia para el placer, es la postura amazona: el hombre se encuentra tumbado de espaldas y la mujer sentada encima de él. Con esta postura, es la mujer la que controla la inclinación, los movimientos, el ritmo, la profundidad... Entonces, puede elegir lo que le procura mayor número de sensaciones. Pero cuidado, para que esto suceda, la mujer ha de sentirse totalmente cómoda, algo que no siempre sucede... Ya que no sólo depende de la mecánica. Algunas posiciones son excitantes, ya que son mentalmente más eróticas...
Una sola posición sexual me permite alcanzar el orgasmo. ¿Qué hacer?
¡No tienes nada especial que hacer! Es extremadamente frecuente que el orgasmo aparezca siempre por el mismo camino. Esto depende de las experiencias de placer que haya tenido el cuerpo. Es posible que experimente, al cabo del tiempo, otras maneras de conseguirlo, aunque no es seguro. Esto no significa en ninguna manera, que haya que evitar otras posiciones que permiten descubrir otros placeres... que puede que un día, te hagan alcanzar el séptimo cielo.
¿La píldora puede actuar de manera negativa en el placer?
Generalmente no, o entonces de manera indirecta. En efecto, algunas píldoras son nefastas para el deseo. Por ello, cuando una mujer no siente deseo, el placer se obtiene forzosamente con mayor dificultad. Pero con respecto al orgasmo en sí mismo, la píldora contraceptiva no tiene un especial impacto.
¿El preservativo cambia el placer que se siente?
Sí. Sobre todo para el hombre que ve su zona más sensible, el glande, más aislado de la sensación de frote que tanto placer le procura. Y para la pareja, el hecho de que los preservativos estén lubrificados puede resultar molesto, sobre todo cuando la lubrificación natural es de buena calidad. Cuando se resbala demasiado, las sensaciones pueden ser menos fuertes. Pero el preservativo te vuelve más relajado y confiado. Entonces, a pesar de estos pequeños bemoles, hacer el amor sigue siendo un gran placer.
Durante la regla, ¿se puede sentir placer haciendo el amor o es prefible abstenerse?
No existen razones médicas para evitar hacer el amor durante la menstruación. El único punto negativo es que las IST (infecciones sexualmente transmisibles) se transmiten con mayor facilidad. Por ello, es absolutamente imperativo el uso del preservativo, siempre que no se haya hecho previamente un test del SIDA. Cuando se tiene la regla, el placer es tan posible como cuando no se tiene. Algunas mujeres incluso sienten más deseo y placer durante la menstruación.
¿Cuándo una mujer tiene un orgasmo siempre grita?
En absoluto. Un orgasmo muy violento puede ser completamente mudo. Y, por el contrario, una mujer puede gritar muy fuerte sin sentir un orgasmo pleno. Por lo que los decibelios no siempre son significativos del orgasmo.
Un orgasmo se manifiesta por una sensación de tensión muy fuerte que baja brutalmente. Viene acompañado de contracciones involuntarias rítmicas de los músculos de la vagina y de una sensación de placer.
Cuántas contracciones se sienten durante el orgasmo?
Entre 3 y 12 contracciones vaginales. Cuanta más excitación se tenga al comenzar, el placer será más fuerte y las contracciones más numerosas. Las primeras son fuertes y seguidas y después van disminuyendo de intensidad y espaciándose.
¿Es cierto que existe un placer vaginal y un placer clitoridiano?
El placer sexual del orgasmo es siempre vaginal, ya que un orgasmo – ya sea vaginal o clitoridiano – siempre tiene lugar a la altura de la vagina, mediante contracciones involuntarias y rítmicas. Hoy en día se habla más bien de orgasmo con punto de partida vaginal o de un orgasmo con punto de partida clitoridiano. El placer que viene del clítoris es, en general, más explosivo y el que viene de la vagina, más difuso y profundo.
¿Es verdad que existen puntos de placer, como por ejemplo el punto G?
Más que de puntos, se debería hablar de zonas de placer. El punto G no es un punto, sino una región de varios centímetros cuadrados. Evidentemente, el clítoris es otra zona de placer, así como ciertos lugares del interior de la vagina, bastante variables en función de las mujeres, para algunas la zona de placer se encuentra en el fondo, para otras en la entrada y para otras en un lado. No todas somos iguales.
¿Existen posiciones más propicias para el placer sexual en las mujeres?
A menudo, se puede constatar que la posición más propicia para el placer, es la postura amazona: el hombre se encuentra tumbado de espaldas y la mujer sentada encima de él. Con esta postura, es la mujer la que controla la inclinación, los movimientos, el ritmo, la profundidad... Entonces, puede elegir lo que le procura mayor número de sensaciones. Pero cuidado, para que esto suceda, la mujer ha de sentirse totalmente cómoda, algo que no siempre sucede... Ya que no sólo depende de la mecánica. Algunas posiciones son excitantes, ya que son mentalmente más eróticas...
Una sola posición sexual me permite alcanzar el orgasmo. ¿Qué hacer?
¡No tienes nada especial que hacer! Es extremadamente frecuente que el orgasmo aparezca siempre por el mismo camino. Esto depende de las experiencias de placer que haya tenido el cuerpo. Es posible que experimente, al cabo del tiempo, otras maneras de conseguirlo, aunque no es seguro. Esto no significa en ninguna manera, que haya que evitar otras posiciones que permiten descubrir otros placeres... que puede que un día, te hagan alcanzar el séptimo cielo.
¿La píldora puede actuar de manera negativa en el placer?
Generalmente no, o entonces de manera indirecta. En efecto, algunas píldoras son nefastas para el deseo. Por ello, cuando una mujer no siente deseo, el placer se obtiene forzosamente con mayor dificultad. Pero con respecto al orgasmo en sí mismo, la píldora contraceptiva no tiene un especial impacto.
¿El preservativo cambia el placer que se siente?
Sí. Sobre todo para el hombre que ve su zona más sensible, el glande, más aislado de la sensación de frote que tanto placer le procura. Y para la pareja, el hecho de que los preservativos estén lubrificados puede resultar molesto, sobre todo cuando la lubrificación natural es de buena calidad. Cuando se resbala demasiado, las sensaciones pueden ser menos fuertes. Pero el preservativo te vuelve más relajado y confiado. Entonces, a pesar de estos pequeños bemoles, hacer el amor sigue siendo un gran placer.
Durante la regla, ¿se puede sentir placer haciendo el amor o es prefible abstenerse?
No existen razones médicas para evitar hacer el amor durante la menstruación. El único punto negativo es que las IST (infecciones sexualmente transmisibles) se transmiten con mayor facilidad. Por ello, es absolutamente imperativo el uso del preservativo, siempre que no se haya hecho previamente un test del SIDA. Cuando se tiene la regla, el placer es tan posible como cuando no se tiene. Algunas mujeres incluso sienten más deseo y placer durante la menstruación.
¿Cuándo una mujer tiene un orgasmo siempre grita?
En absoluto. Un orgasmo muy violento puede ser completamente mudo. Y, por el contrario, una mujer puede gritar muy fuerte sin sentir un orgasmo pleno. Por lo que los decibelios no siempre son significativos del orgasmo.
El placer sexual: ¡Lupa con el placer!

El placer sexual es una sensación agradable, es la búsqueda de respuestas satisfactorias del cuerpo a través del contacto corporal y para encontrar el disfrute hay que abrir muy bien cada uno de los cinco sentidos.
La indagación del placer en cada edad suele ser distinta, en algunos casos se puede tornar mas exigente con el paso del tiempo porque el cuerpo va experimentando sobre lo que le gusta y va encontrando las diferentes formas de procurar y procurarse placer.
En la etapa de la adolescencia, el cuerpo camina al mismo ritmo de la curiosidad por descubrir el deleite sexual; es por ello que los adolescentes son los principales interesados en saber cómo poder reconocer lo que es el placer y de qué forma lo pueden alcanzar.
Poco a poco se han desvanecido muchos tabúes sobre la sexualidad, dando paso a un sinfín de información que pueden obtener los adolescentes a través de herramientas como Internet, libros, revistas, películas y programas de educación sexual como ¨Interacción entre ambos sexos¨, donde el objetivo es dibujar con creyones bien afincados el camino que deben recorrer los jóvenes para descubrir y disfrutar de forma sana y responsable el acto sexual. Por ello es importante reconocer cuáles son los lugares del cuerpo que pueden producir placer y de qué forma utilizar las herramientas corporales que nos ha otorgado alguna divina creación.
Para reconocer estas emociones que proporciona el cuerpo deben existir unas bases físicas, técnicas y corporales. Es fundamental que conozcas tu cuerpo y definas tu sexualidad, esto agrega un toque de seguridad a cada movimiento durante el encuentro sexual. La comunicación con la pareja es la base del comportamiento en el encuentro sexual, de esta forma puedes entender qué le gusta a tu pareja y que a su vez, ella o él sepa lo que te gusta a ti; esto puede ahorrar mucho tiempo y malestares que se pueden producir por la insatisfacción.
“El placer sexual se practica idealmente en pareja. La relación de la pareja y las emociones sentidas influyen fuertemente en la calidad del placer”.
Existen muchas formas de conseguir placer: a través de los masajes, del roce, del beso, del abrazo y hasta cualquier pensamiento que logre trasladarnos a un momento íntimo con la persona que nos gusta. Por esta razón, durante la búsqueda de la aventura, acerca bien la lupa para que veas nítidamente, selecciones y logres establecer tus planos de mayor placer.
Conocer el placer sexual es el descubrimiento al que aspiran todos los adolescentes. A continuación, frente a este placer amoroso, a veces los adultos pueden sentirse desprovistos por falta de información o referencias. En ocasiones, las preguntas que se plantean resultan difíciles de preguntar al entorno. Éstas son las respuestas a las preguntas sobre el placer que se plantean con mayor frecuencia...
Si el placer sexual es una emoción, para acceder a él tienen que existir unas bases físicas, técnicas y corporales. Para que el placer sea simple y natural, es importante conocer su propio cuerpo y su funcionamiento y así poder sentirnos seguros, comprender mejor a la pareja y conseguir vibrar juntos.
La indagación del placer en cada edad suele ser distinta, en algunos casos se puede tornar mas exigente con el paso del tiempo porque el cuerpo va experimentando sobre lo que le gusta y va encontrando las diferentes formas de procurar y procurarse placer.
En la etapa de la adolescencia, el cuerpo camina al mismo ritmo de la curiosidad por descubrir el deleite sexual; es por ello que los adolescentes son los principales interesados en saber cómo poder reconocer lo que es el placer y de qué forma lo pueden alcanzar.
Poco a poco se han desvanecido muchos tabúes sobre la sexualidad, dando paso a un sinfín de información que pueden obtener los adolescentes a través de herramientas como Internet, libros, revistas, películas y programas de educación sexual como ¨Interacción entre ambos sexos¨, donde el objetivo es dibujar con creyones bien afincados el camino que deben recorrer los jóvenes para descubrir y disfrutar de forma sana y responsable el acto sexual. Por ello es importante reconocer cuáles son los lugares del cuerpo que pueden producir placer y de qué forma utilizar las herramientas corporales que nos ha otorgado alguna divina creación.
Para reconocer estas emociones que proporciona el cuerpo deben existir unas bases físicas, técnicas y corporales. Es fundamental que conozcas tu cuerpo y definas tu sexualidad, esto agrega un toque de seguridad a cada movimiento durante el encuentro sexual. La comunicación con la pareja es la base del comportamiento en el encuentro sexual, de esta forma puedes entender qué le gusta a tu pareja y que a su vez, ella o él sepa lo que te gusta a ti; esto puede ahorrar mucho tiempo y malestares que se pueden producir por la insatisfacción.
“El placer sexual se practica idealmente en pareja. La relación de la pareja y las emociones sentidas influyen fuertemente en la calidad del placer”.
Existen muchas formas de conseguir placer: a través de los masajes, del roce, del beso, del abrazo y hasta cualquier pensamiento que logre trasladarnos a un momento íntimo con la persona que nos gusta. Por esta razón, durante la búsqueda de la aventura, acerca bien la lupa para que veas nítidamente, selecciones y logres establecer tus planos de mayor placer.
Conocer el placer sexual es el descubrimiento al que aspiran todos los adolescentes. A continuación, frente a este placer amoroso, a veces los adultos pueden sentirse desprovistos por falta de información o referencias. En ocasiones, las preguntas que se plantean resultan difíciles de preguntar al entorno. Éstas son las respuestas a las preguntas sobre el placer que se plantean con mayor frecuencia...
Si el placer sexual es una emoción, para acceder a él tienen que existir unas bases físicas, técnicas y corporales. Para que el placer sea simple y natural, es importante conocer su propio cuerpo y su funcionamiento y así poder sentirnos seguros, comprender mejor a la pareja y conseguir vibrar juntos.
LA DIVERSIDAD SEXUAL, ¡LA PUERTA DEL CLOSET YA ESTÁ ABIERTA!


Lejos de lo que se piensa la diversidad sexual no es un tema nuevo ni de esta época, tampoco es una moda pasajera. Aunque se mantuvo como tema tabú por mucho tiempo, es un tema tan viejo que se remonta a la aparición del hombre. La diversidad sexual incluye todas las posibilidades de identidad, comportamiento y preferencia sea: heterosexual, bisexual y homosexual.
La diversidad sexual incluye a las personas con tendencias heterosexuales y homosexuales. Culturalmente el común de la gente piensa que las parejas naturales son las heterosexuales más que todo por la reproducción, que es todavía obligatoriamente heterosexual, sin embargo, el ser humano puede mantener tres tipos de relaciones sexuales: hombre/mujer, hombre/hombre y mujer/mujer.
La orientación o inclinación sexual se define según el género de las personas que le atraen y que le provocan deseo sexual al individuo. Puede ser una orientación heterosexual si le atraen las personas del sexo opuesto, bisexual cuando le atraen tanto personas del sexo opuesto como sujetos de su mismo sexo, y el homosexual quien es aquel que siente deseo sexual hacia las personas del mismo sexo.
La homosexualidad y la bisexualidad no son enfermedades, al contrario, son condiciones naturales del ser humano, tanto como lo es la inclinación heterosexual.
Hace 50 años se pensó que era una enfermedad e incluso era tratada como si fuera un desorden mental, u hormonal, con pastillitas y visitas al psiquiatra. Incluso se creía (y muchos, increíblemente, aún lo creen) que era el mismo diablo que se le metía a la gente y les hacían exorcismos, para sacarles a “satanás”.
Todavía no se sabe dónde surge la orientación sexual de cada quien o como se establece. Existen quienes lo consideran el resultado de la suma de las experiencias vividas, la familia, los amigos y todos los demás elementos de su ambiente. De esta manera hablaríamos de que la orientación es algo que se adquiere a medida que la persona va creciendo.
Otros, consideran que la inclinación sexual es algo genético, por lo que tendría una causa biológica e inevitable, independientemente de cualquier condición del entorno en el cual se críe la persona. Es decir, según esto, todos nacemos con una preferencia sexual, y pase lo que pase no se modifica, “nací así”.
Durante la adolescencia se da un periodo exploratorio que puede llevar a experiencias homosexuales solamente para probar y saber qué gusta o no. Pero ¡ojo! esta exploración no hace a la persona homosexual, al final lo que cuenta es si esta atracción continúa o no en el tiempo.
No es necesario tener la primera relación sexual para conocer la inclinación sexual. Por lo general, tanto hombres como mujeres luego de los 22 años aproximadamente, conocen con seguridad qué les gusta y qué no, por medio de la atracción.
Los heterosexuales, homosexuales o bisexuales sienten placer con los mismos estímulos: manual u oral en el pene y clítoris, imágenes eróticas, besos, caricias, etc. Lo que cambia en cada uno de los casos es con quién puede funcionar como pareja sexual, sea con una persona del sexo opuesto o de su mismo género.El coito homosexual, al igual que el heterosexual, no se limita a la penetración, se pueden realizar diversas prácticas que generan placer sexual a través de la estimulación de las zonas erógenas principales, que son aquellas partes del cuerpo con más sensibilidad y que activan sexualmente a una persona, estas son: el cuero cabelludo, ojos, oídos, labios, lengua, cuello, pezón, ano, interior de los muslos y zonas genitales. Las parejas homosexuales y bisexuales corren igual riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH-SIDA, Sífilis, Virus del Papiloma Humano (VPH), Gonorrea, Hepatitis A y B. Por esto al igual que en las parejas heterosexuales se recomienda el uso del condón, la higiene, el control médico frecuente y la no promiscuidad o el cambio de parejas frecuentemente.
Muchas sociedades, incluida la nuestra, que se hacen llamar modernas mantienen prejuicios contra la diversidad sexual, y todavía es algo “mal visto” lo que hace muy difícil la aceptación o “salida del closet” de las personas homosexuales o bisexuales. Termina siendo un proceso muy difícil y doloroso para algunos quienes son víctimas de la discriminación, el rechazo y las burlas.
Cada día son más los que aceptan su orientación y la de los demás. En necesario entender que la diversidad sexual no es algo malo, es totalmente natural y propio de los seres humanos, y debe aceptarse dentro de nuestras sociedades simplemente como otras opciones válidas, cuya elección constituye un derecho en cada persona y por tanto debe ser respetada.
Estamos en una etapa de transición, no es que hay más personas homosexuales ni que está de moda o que están desatadas, lo que sucede es que tienen más apoyo para salir.
Afortunadamente cada vez más las personas los aceptan, y ¿cómo no hacerlo? si hoy en día es muy probable que un miembro de la familia o un amigo sea homosexual abiertamente.
Irónicamente este “asco” que sienten algunas personas es menos natural que la tendencia homosexual. Ese repudio es adquirido por la sociedad y la religión, mientras la orientación es algo propio del hombre aquí y hasta en la china y ha existido siempre.
La diversidad sexual incluye a las personas con tendencias heterosexuales y homosexuales. Culturalmente el común de la gente piensa que las parejas naturales son las heterosexuales más que todo por la reproducción, que es todavía obligatoriamente heterosexual, sin embargo, el ser humano puede mantener tres tipos de relaciones sexuales: hombre/mujer, hombre/hombre y mujer/mujer.
La orientación o inclinación sexual se define según el género de las personas que le atraen y que le provocan deseo sexual al individuo. Puede ser una orientación heterosexual si le atraen las personas del sexo opuesto, bisexual cuando le atraen tanto personas del sexo opuesto como sujetos de su mismo sexo, y el homosexual quien es aquel que siente deseo sexual hacia las personas del mismo sexo.
La homosexualidad y la bisexualidad no son enfermedades, al contrario, son condiciones naturales del ser humano, tanto como lo es la inclinación heterosexual.
Hace 50 años se pensó que era una enfermedad e incluso era tratada como si fuera un desorden mental, u hormonal, con pastillitas y visitas al psiquiatra. Incluso se creía (y muchos, increíblemente, aún lo creen) que era el mismo diablo que se le metía a la gente y les hacían exorcismos, para sacarles a “satanás”.
Todavía no se sabe dónde surge la orientación sexual de cada quien o como se establece. Existen quienes lo consideran el resultado de la suma de las experiencias vividas, la familia, los amigos y todos los demás elementos de su ambiente. De esta manera hablaríamos de que la orientación es algo que se adquiere a medida que la persona va creciendo.
Otros, consideran que la inclinación sexual es algo genético, por lo que tendría una causa biológica e inevitable, independientemente de cualquier condición del entorno en el cual se críe la persona. Es decir, según esto, todos nacemos con una preferencia sexual, y pase lo que pase no se modifica, “nací así”.
Durante la adolescencia se da un periodo exploratorio que puede llevar a experiencias homosexuales solamente para probar y saber qué gusta o no. Pero ¡ojo! esta exploración no hace a la persona homosexual, al final lo que cuenta es si esta atracción continúa o no en el tiempo.
No es necesario tener la primera relación sexual para conocer la inclinación sexual. Por lo general, tanto hombres como mujeres luego de los 22 años aproximadamente, conocen con seguridad qué les gusta y qué no, por medio de la atracción.
Los heterosexuales, homosexuales o bisexuales sienten placer con los mismos estímulos: manual u oral en el pene y clítoris, imágenes eróticas, besos, caricias, etc. Lo que cambia en cada uno de los casos es con quién puede funcionar como pareja sexual, sea con una persona del sexo opuesto o de su mismo género.El coito homosexual, al igual que el heterosexual, no se limita a la penetración, se pueden realizar diversas prácticas que generan placer sexual a través de la estimulación de las zonas erógenas principales, que son aquellas partes del cuerpo con más sensibilidad y que activan sexualmente a una persona, estas son: el cuero cabelludo, ojos, oídos, labios, lengua, cuello, pezón, ano, interior de los muslos y zonas genitales. Las parejas homosexuales y bisexuales corren igual riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH-SIDA, Sífilis, Virus del Papiloma Humano (VPH), Gonorrea, Hepatitis A y B. Por esto al igual que en las parejas heterosexuales se recomienda el uso del condón, la higiene, el control médico frecuente y la no promiscuidad o el cambio de parejas frecuentemente.
Muchas sociedades, incluida la nuestra, que se hacen llamar modernas mantienen prejuicios contra la diversidad sexual, y todavía es algo “mal visto” lo que hace muy difícil la aceptación o “salida del closet” de las personas homosexuales o bisexuales. Termina siendo un proceso muy difícil y doloroso para algunos quienes son víctimas de la discriminación, el rechazo y las burlas.
Cada día son más los que aceptan su orientación y la de los demás. En necesario entender que la diversidad sexual no es algo malo, es totalmente natural y propio de los seres humanos, y debe aceptarse dentro de nuestras sociedades simplemente como otras opciones válidas, cuya elección constituye un derecho en cada persona y por tanto debe ser respetada.
Estamos en una etapa de transición, no es que hay más personas homosexuales ni que está de moda o que están desatadas, lo que sucede es que tienen más apoyo para salir.
Afortunadamente cada vez más las personas los aceptan, y ¿cómo no hacerlo? si hoy en día es muy probable que un miembro de la familia o un amigo sea homosexual abiertamente.
Irónicamente este “asco” que sienten algunas personas es menos natural que la tendencia homosexual. Ese repudio es adquirido por la sociedad y la religión, mientras la orientación es algo propio del hombre aquí y hasta en la china y ha existido siempre.
"Promiscuo es aquel que tiene más parejas que yo".
La promiscuidad es una conducta que ha acompañado al ser humano durante toda su historia, para iniciar podemos recordar a una de las sociedades más famosas al respecto en la historia: Los Romanos; para casi de todos, es conocida la promiscuidad sexual en que se vivió en la antigua Roma, nombres como Tiberio, Calígula, Claudio, Julia y Mesalina, se consideran algunos de los grandes exponentes de la lujuria reinante en el imperio Romano. Esa "libertad sexual" en que se vivía, no era sólo el privilegio de los gobernantes. La presencia de esclavos y esclavas en los hogares de los grandes señores permitía que se relacionarán sexualmente y también era algo bastante conocido por todo el mundo romano.
Lo que podríamos denominar "libertad sexual", estaba íntimamente relacionada con el amplio desarrollo de la prostitución.
Según la definición del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), promiscuo es "la persona que mantiene relaciones sexuales con otras varias, así como de su comportamiento, modo de vida, etc.". A esto habría que añadirle que esa actitud no les supone ningún problema de tipo moral o psicológico, ya que es consecuente con sus actos y disfruta plenamente de sus relaciones.
Siendo así, la promiscuidad y la prostitución son términos que históricamente se ha ligado o han sido ligados por el Vox Populi, y aquí cabe aclarar que la mayoría de las prostitutas son femeninas por la simple razón de que la demanda de prostitutas femeninas es mayor que de varones, sobre todo por que los varones son los que trabajan y cuentan con dinero para pagar los servicios, hasta hace unos 10 años la tendencia empieza a cambiar, ya que actualmente algunas mujeres también cuentan con ingresos propios y por tanto pueden pagar los placeres del sexo.
En la escena de los placeres que se venden han entrado los homosexuales y los transexuales, ya que el mercado de la prostitución también demanda de sus servicios.
Las personas que trabajan al servicio de los placeres del sexo constantemente han sido tachadas de promiscuas, y a su vez las personas que las buscan para contratar sus servicios son también llamadas promiscuas.
Es importe resaltar que existe lo que llamamos "sexo adicto", aunque puede llevar una vida promiscua, tiene sentimientos de culpa, remordimientos y, en muchos casos, depresión después de una relación sexual de la que, por otra parte, no obtiene placer. Por eso también a este desorden se le llama "bulimia sexual", porque es un acto obsesivo-compulsivo producido por la ansiedad, el cual es necesario distinguir del promiscuo. Espero pronto abordar mas profundamente este tema.
Como se pueden dar cuenta, las ganancias de las llamadas conductas promiscuas son muy variadas, e incluso depende de cada caso, ahora las llama "variedad sexual".
Lo que podríamos denominar "libertad sexual", estaba íntimamente relacionada con el amplio desarrollo de la prostitución.
Según la definición del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), promiscuo es "la persona que mantiene relaciones sexuales con otras varias, así como de su comportamiento, modo de vida, etc.". A esto habría que añadirle que esa actitud no les supone ningún problema de tipo moral o psicológico, ya que es consecuente con sus actos y disfruta plenamente de sus relaciones.
Siendo así, la promiscuidad y la prostitución son términos que históricamente se ha ligado o han sido ligados por el Vox Populi, y aquí cabe aclarar que la mayoría de las prostitutas son femeninas por la simple razón de que la demanda de prostitutas femeninas es mayor que de varones, sobre todo por que los varones son los que trabajan y cuentan con dinero para pagar los servicios, hasta hace unos 10 años la tendencia empieza a cambiar, ya que actualmente algunas mujeres también cuentan con ingresos propios y por tanto pueden pagar los placeres del sexo.
En la escena de los placeres que se venden han entrado los homosexuales y los transexuales, ya que el mercado de la prostitución también demanda de sus servicios.
Las personas que trabajan al servicio de los placeres del sexo constantemente han sido tachadas de promiscuas, y a su vez las personas que las buscan para contratar sus servicios son también llamadas promiscuas.
Es importe resaltar que existe lo que llamamos "sexo adicto", aunque puede llevar una vida promiscua, tiene sentimientos de culpa, remordimientos y, en muchos casos, depresión después de una relación sexual de la que, por otra parte, no obtiene placer. Por eso también a este desorden se le llama "bulimia sexual", porque es un acto obsesivo-compulsivo producido por la ansiedad, el cual es necesario distinguir del promiscuo. Espero pronto abordar mas profundamente este tema.
Como se pueden dar cuenta, las ganancias de las llamadas conductas promiscuas son muy variadas, e incluso depende de cada caso, ahora las llama "variedad sexual".
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